Cuando soltar también es un acto de fe
Vivir junto a una persona atrapada en las adicciones desgasta el alma. La familia del adicto suele caminar entre la esperanza y el temor, deseando un cambio que parece tardar demasiado. En ese proceso, el corazón se cansa, la fe se debilita y la oración se vuelve un suspiro silencioso. Sin embargo, hoy se te recuerda que Dios no te llamó a cargar lo que solo Él puede sostener.
Muchas veces, en nombre del amor, intentas controlar el proceso de recuperación, resolver problemas que no te corresponden o evitar consecuencias que podrían despertar conciencia. Pero la fe madura aprende a confiar más en Dios que en sus propias fuerzas. Soltar no significa dejar de amar; significa reconocer que la sanación interior del adicto no depende únicamente de ti.
Dios ve cada lágrima, cada noche de angustia y cada oración que has elevado en silencio. Él trabaja incluso cuando tú no ves resultados. La restauración familiar comienza cuando entregas el control y permites que Dios obre en los tiempos y procesos correctos. Al cuidar tu vida emocional y espiritual, también estás sembrando sanidad en tu familia.
Hoy es un buen día para descansar el alma, renovar la esperanza y recordar que no estás solo en esta lucha. La ayuda familiar es valiosa, pero la obra profunda de transformación viene de Dios.
Oración
Dios, hoy descanso en Ti. Entrego a mi ser amado, su proceso y mi corazón cansado. Enséñame a amar sin culpa, a confiar sin miedo y a esperar con fe. Amén.
DEVOCIONAL PARA EL ADICTO EN RECUPERACIÓN – 31 DE ENERO
Dios sigue obrando mientras decides permanecer firme
El camino de la recuperación no es fácil. Hay días en los que la tentación, el recuerdo del pasado o el peso de la culpa parecen más fuertes que tu deseo de cambiar. Pero hoy necesitas recordar una verdad esencial: Dios no ha terminado contigo.
Cada día que eliges mantenerte sobrio, buscar ayuda y enfrentar tu proceso con honestidad, estás dando un paso hacia la libertad. La adicción intentó definir tu identidad, pero no lo logró. Tu valor no está en tu pasado, sino en la decisión que tomas hoy de seguir avanzando.
La fe no elimina la lucha, pero te da fuerza para no rendirte. Dios obra en tu carácter, en tu mente y en tu corazón mientras te sometes al proceso de rehabilitación. Aun cuando tropiezas, Su gracia te levanta y te recuerda que la restauración es posible.
No camines solo. Permite que Dios sane tus heridas más profundas y que la verdad reemplace las mentiras que te llevaron a consumir. Cada día es una nueva oportunidad para elegir vida, sanación interior y esperanza.
Oración
Dios, hoy reafirmo mi decisión de caminar en recuperación. Dame dominio propio, claridad y fortaleza para resistir. Gracias porque no me sueltas y porque estás restaurando mi vida paso a paso. Amén.
Publicación diaria de www.FundacionesDiana.com
Acompañamos a familias y adictos en procesos de restauración con fe, amor y ciencia.
Diana Ramírez – Especialista en procesos de estabilización Nutracéutica con Nanotecnología Americana
+57 313 759 60 78

Comentarios