Título inspirador: Cuando Dios también restaura al que acompaña

Hoy es importante recordar que la familia del adicto no es un espectador pasivo del proceso de recuperación. Quien ama, quien cuida y quien espera, también se cansa, se hiere y necesita restauración emocional. En medio de las adicciones, muchas veces el familiar aprende a sobrevivir, pero olvida aprender a descansar en Dios.

La fe no elimina el dolor, pero le da sentido. Cuando todo parece repetirse —las promesas, las caídas, las recaídas— Dios sigue obrando silenciosamente en el corazón de quienes perseveran. Él ve las lágrimas que no se muestran, el cansancio que no se dice y la esperanza que se resiste a morir. La sanación interior comienza cuando el familiar entiende que no está llamado a controlar la vida del adicto, sino a confiar en que Dios es quien transforma.

La codependencia desgasta, pero la fe ordena. Orar no es rendirse, es soltar el peso que no te corresponde. La ayuda familiar saludable nace cuando decides amar sin perderte, acompañar sin anularte y esperar sin desesperarte. En ese equilibrio, Dios fortalece el alma y renueva la esperanza.

Hoy, permite que Dios también te cuide a ti. La restauración familiar no empieza cuando el adicto cambia, sino cuando el corazón del familiar aprende a descansar en la verdad y en la gracia.

Oración
Dios, hoy entrego mi cansancio, mi miedo y mi dolor. Enséñame a amar con sabiduría, a confiar sin controlar y a esperar sin perder la fe. Restaura mi corazón mientras acompaño este proceso. Amén.


DEVOCIONAL PARA EL ADICTO EN RECUPERACIÓN – 1 DE FEBRERO

Título motivador: Dios no terminó contigo

En el camino de la recuperación, uno de los pensamientos más frecuentes es creer que ya es demasiado tarde. La adicción suele convencerte de que fallaste demasiadas veces, pero Dios no mide tu vida por tus recaídas, sino por tu disposición a levantarte. Cada día sobrio es una respuesta a Su llamado a la libertad.

La fe no es una varita mágica que elimina el deseo o la tentación, pero sí es una fuerza que te sostiene cuando tu voluntad se debilita. En la rehabilitación, reconocer la necesidad de ayuda es un acto de humildad que abre la puerta a la sanación interior. Dios trabaja en los procesos, no solo en los resultados.

La recuperación no significa ausencia de lucha, significa decisión diaria. Cuando eliges el tratamiento, la honestidad y la obediencia, estás diciendo que tu vida vale más que la adicción. Dios no te rechaza por tus caídas; Él te espera para reconstruirte con paciencia y amor.

Hoy recuerda que tu historia no está definida por lo que hiciste, sino por lo que decides hacer a partir de ahora. La restauración emocional es posible cuando caminas un día a la vez, confiando en que Dios va delante de ti.

Oración
Dios, reconozco mis debilidades y te entrego mi lucha. Dame fuerzas para permanecer firme hoy, claridad para tomar buenas decisiones y fe para creer que la transformación es posible. Gracias por no soltarme. Amén.


Publicación diaria de www.FundacionesDiana.com
Acompañamos a familias y adictos en procesos de restauración con fe, amor y ciencia.
Diana Ramírez – Especialista en procesos de estabilización Nutracéutica con Nanotecnología Americana
+57 313 759 60 78

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